El cuerpo sin vida de Alejandro Romualdo fue homenajeado ayer por sus amigos en La Casona de la Universidad de San Marcos. Luego el féretro partió hacia el cementerio de Conchán de Lurín, donde sus restos fueron cremados en una ceremonia privada. En el momento del adiós queremos recordaremos vital, como en este poema "A otra cosa", uno de los grandes cantos a la vida de su prístina obra.Alejandro
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