
Lima se convierte en una locura
¿o no?
Es una verdadera lástima que Florcita se encuentre un poco relegada en nuestra encuesta de bailarinas. Para ser más precisos, la vemos ubicada dentro el bottom 3 de dicha sección (bueno, tampoco es tanta la sorpresa, la mamá va en el mismo puesto en la respectiva encuesta de vedettes), alcanzando apenas el 5% de votos totales (50 miserables votos de un total de 1,073). Y es que si bien antes tuvo la suerte de ingresar a esta notable lista junto con la segundilla (segundilla que se destaca mayormente por su dudosa afición a la pelotita, figurando como indiscutibles abanderadas de esta nefasta categoría la Cherres, la Manrique, la Trocones y la Cabrejos), Florcita se las arregló (contra todo pronóstico) para sacarles una amplia ventaja durante las primeras semanas, aunque ahora los resultados nos golpeen en el rostro y nos obliguen a decir (con mucho pesar, además) que la hija de nuestra querida Susy ya se está viendo con el temible fantasma de la baja. Y es que pasar por la penuria de ver a Florcita Polo fajándose en la segunda división contra Elizabeth Rojas, Jacky Castañeda y Josetty Hurtado viene a ser casi lo mismo que ver al glorioso Muni batiéndose a muerte contra el Deportivo Aviación, el Chacrita Juniors y la Peña de los Jueves.
Bueno, qué más se puede decir de Susy Díaz a estas alturas que no se haya dicho ya. Sus vínculos con el narcotraficante Demetrio Chávez Peñaherrera alias Vaticano y con Fernando de Romaña alias Calígula en la primera mitad de los 90s, oscuras relaciones que la llevarían a la postre a declarar ante el Poder Judicial junto a Chibolín, Clarita Castaña, Susan León, entre otros grandes monstruos del espectáculo local, solo para que al final terminara regalándonos a todos sus fieles creyentes uno de los momentos más memorables de nuestra querida farándula peruana, ni más ni menos que aquella magistral frase gestada a la salida del Palacio de Justicia: "ay oye, ¿qué me están haciendo atrás? me están punteando, ¡aaay, auxiliooo! siento un bulto atrás, ¡me están punteando!", todo un detalle por parte de la Susy, un pequeño guiño a sus miles de fans quienes complacidos nos embriagamos de la más pura emoción; y ni qué decir sobre sus más sonados escándalos con Augusto Polo Campos, Percy Arévalo, Martín Valdivia y Eddie Hidalgo alias Mero Loco (ver post Un Tiradito en el "Mero Loco", una anécdota autobiográfica que completaré próximamente), personajes que se convirtieron, en su debido tiempo, en sus estrafalarias e impresentables parejas, toda una serie de inclasificables esperpentos y figurettis muy acordes a la extraña pero fabulosa (y siempre festejada) personalidad de la señora Díaz. Dato: Hace un par de años viajé a la ciudad de Barranca en compañía de un par de miembros del desaparecido Team Verija (el Dr. Berni Pai y el Dr. Resortes) con el propósito de entrevistarnos personalmente con Percy Arévalo, empresario sin suerte y ex esposo de Susy Díaz, para convencerlo por todos los medios de llevar a cabo un eventual regreso triunfal a Lima (cual jinete montado gallardamente sobre un Pure Sang escoltado por sus fieles escuderos), teniendo como consigna el expectorar de una patada en las nalgas (y en los huevos) al Mero Loco para que pudiera declamar así su otrora amor por Susy. Una historia romántica con un final no tan feliz que algún día relataré aquí. Y así como esa anéctoda inédita, existen muchas otras más, hechos que me he reservado comentar y que espero pueda en un futuro narrarlos en su totalidad. Tengo en mis manos tal cantidad de material que fácilmente podría dedicarle un blog entero a ella. Pinga, qué blog, digo. ¡Un libro entero!, y tal como diría Dennis Falvy, sería el libro más genial que jamás se haya escrito, y con ella en la portada (ver transcripción del audio en el post Porque soy veloz... te voy a matar). Mientras hablo de todo esto la mente me juega una mala pasada, debe ser un repentino arrebato de locura (¿o de cordura?) que me lleva a preguntarme por qué mierda escribiré tanta basura y estupidez.
En los cajeros de Scotia que antes fue Wiesse 3 personas medio desesperadas porque no podian saca dinero.